Redefiniendo el enfoque de riesgo

Redefiniendo el enfoque de riesgo

Diseñar e implementar un enfoque de protección centrado en los defensores de los derechos humanos


Nos enorgullece publicar “Redefiniendo el enfoque de riesgo”, una publicación sobre los Principios del análisis de riesgo y planes de protección, anteriormente conocido como las Recomendaciones del enfoque de riesgo.

 

Los Principios del análisis de riesgo y planes de protección son 21 declaraciones concretas en las que se esbozan los conceptos más esenciales y fundamentales para la aplicación del enfoque de riesgo para la protección, desde la realización de un enfoque de riesgo contextualizado hasta la elaboración de un plan de protección eficaz.  

 
Estos principios tienen por objeto orientar a los funcionarios gubernamentales - en particular a los encargados de adoptar políticas públicas o que participan en los mecanismos de protección del Estado -, así como informar a las personas defensoras y organizaciones de derechos humanos, proporcionándoles una referencia concreta de lo que deben esperar del Estado.
 
 “Redefiniendo el enfoque de riesgo” está disponible actualmente en español, inglés, francés, portugués y árabe. Si desea traducir esta publicación y los principios del enfoque de riesgo a otro idioma, por favor háganoslo saber para que podamos colaborar.
 

Metodología innovadora con margen de mejora

En 2005, investigadores de Protection International conceptualizaron por primera vez la idea de aplicar el enfoque de riesgo para las personas defensoras de los derechos humanos (DDH) y, posteriormente, elaboraron el primer Manual sobre este tema. Desde entonces, el enfoque de riesgo se ha convertido en una pieza fundamental de las estrategias de protección de las personas DDH en todo el mundo. Este método se ha utilizado repetidamente por personas defensoras, la Asamblea General de las Naciones Unidas, los Relatores Especiales de las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, las organizaciones regionales de derechos humanos, así como los tribunales constitucionales de varios países.

Sin embargo, su simplicidad, aplicabilidad y uso indiscriminado también han permitido detectar deficiencias y limitaciones. Por ejemplo, la realización de un análisis de riesgo se ha convertido en un objetivo en sí mismo, cuando no es sino tan solo una etapa de la creación de un verdadero plan de protección. En otras palabras, en muchas situaciones se realiza un diagnóstico, pero no se da tratamiento alguno.

Además, algunos mecanismos de protección proporcionan a las personas defensoras una "cuantificación de su nivel de riesgo", con cifras arbitrarias en hojas de cálculo. Esto reduce falsamente la complejidad de la realidad a cifras unidimensionales que posteriormente determinan la acción o inacción del Estado. Esta falta de contextualización, junto con la ausencia de un enfoque de género e interseccional, se han señalado como algunas de las deficiencias más acuciantes de los actuales análisis de riesgos realizados por los mecanismos de protección que utilizan el enfoque de riesgo.

Redefiniendo el enfoque del riesgo en 2021

Para celebrar el 15º aniversario del primer manual, hemos querido reflexionar de forma crítica sobre cómo se ha aplicado este método en la práctica hasta la fecha. Tras la invitación de PI, más de 65 personas defensoras de derechos humanos y expertos de América, Europa, Oriente Medio y Norte de África, África subsahariana y Sudeste Asiático se reunieron para elaborar una lista de principios para la aplicación del enfoque de riesgo.

Para la creación de análisis de riesgo y planes de protección interseccionales, empoderadores, que estén contextualizados, y, en definitiva, centrados en las personas defensoras, se convocó a expertos de Naciones Unidas, del mundo académico, de mecanismos estatales de protección, así como donantes y personas defensoras de ONG de actualidad. El objetivo final era producir un conjunto de principios acordados sobre los análisis de riesgos y los planes de protección de las personas DDH que sirvieran de referencia y punto de referencia para las personas DDH, los funcionarios del Estado y del gobierno, la sociedad civil y todas las demás partes interesadas que contribuyen a la protección de las personas DDH.

Estos principios son sólo el comienzo, ya que en los próximos años seguiremos investigando y desarrollando nuevas iniciativas para asegurar que estas declaraciones se apliquen de la manera más efectiva posible en la práctica, así como garantizar que se sometan a un proceso de mejora continuado. Pedimos encarecidamente a la comunidad de derechos humanos que interprete estos principios como objetivos ideales, pero definitivamente alcanzables para cualquier país en el que operen. Abogar por estos principios significa abogar por un enfoque inclusivo, razonado y basado en los derechos para proteger a aquellas personas que ponen sus vidas y su bienestar en juego por un mundo mejor para todos y todas.

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