8 de marzo de 2022

Día Internacional de la Mujer

Entrevista con Damairia Pakpahan

En noviembre de 2021, preguntamos a algunas de las defensoras de los derechos humanos que trabajan para Protection International (PI) sobre sus experiencias, pasiones y visiones para un futuro mejor. Ahora, con motivo del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo) y para celebrar el extraordinario trabajo de las mujeres, hemos traducido esta serie de entrevistas con defensoras de los derechos humanos al francés y al español.

 

Mi nombre es Maria Bernadette Damairia Pakpahan, pero todos me llaman Damai. Soy de Indonesia y soy la representante de país de la fundación nacional Yayasan Perlindungan Insani Indonesia (YPII) creada por Protection International (PI).

 

¿Qué le inspiró a convertirse en defensora de los derechos humanos?

He sido activa en cuestiones ligadas a derechos humanos desde que estaba en la escuela secundaria y trabajaba como reportera juvenil. Comencé a ejercer el periodismo cuando era adolescente a finales de la década de 1970 y principios de la de 1980. A través de mi trabajo en la revista “School and Children”, tuve la oportunidad de reunirme con destacados periodistas, miembros de la academia, escritoras feministas y un respetado sacerdote católico que vivía en comunidades con pocos recursos. A través de todos ellos aprendí mucho sobre la democracia, el poder del pueblo y la gravedad de la pobreza y la opresión de las mujeres en Indonesia.

Mi inspiración también vino de mi familia, particularmente de mis madres. Tengo tres madres amables y cariñosas, ya que mi padre practica la poligamia. Mi hermano también era activista estudiantil y se pronunciaba en contra del régimen militar. Mi padre nos advirtió que nos mantuviéramos alejados de la política, ya que el golpe militar en Indonesia fue sangriento. Es una parte dolorosa de nuestra historia desde 1965-1966.

Desde muy joven, ya a los nueve años, había estado viendo manifestaciones estudiantiles. Me conmovió la gente y sus mensajes, y me impactaron especialmente las historias de las y los jóvenes. Esa fue la razón por la que inicialmente comencé a trabajar con y para las niñas u niños pobres de Indonesia. Les enseñé a leer y escribir en los barrios marginales. Luego comencé a trabajar como voluntaria en organizaciones que trabajaban para apoyar a mujeres urbanas pobres y niñas de la calle durante mi época universitaria. Además de eso, también participé en la construcción de movimientos estudiantiles y feministas en Indonesia. Estaba bastante sola en ese momento, porque muy a menudo yo era la única mujer en la habitación. Por eso me enfoqué más en construir el movimiento feminista, básicamente buscando que otras mujeres se involucraran en todo lo que estaba pasando.

 

¿Qué modelos a seguir ha tenido mientras crecía? ¿Hay otras defensoras de los derechos humanos que la sigan inspirando?

He tenido muchos mentores y modelos a seguir a lo largo de los años. Aprendí feminismo principalmente de Marianne Katoppo, quien es novelista y teóloga feminista. También aprendí sobre ser independiente como mujer de ella. Aprendí sobre la libertad de prensa y la democracia de Aristides Katoppo. Aristides es un destacado periodista en Indonesia y también es hermano de Marianne. Desafortunadamente, ambos han fallecido. Además de ellos, el difunto padre Mangunwijaya, quien fue sacerdote católico, novelista, arquitecto y activista. De él aprendí sobre la teología de la liberación y más sobre cómo mejorar las opciones para quienes sufren de pobreza.

En lo que respecta a activistas feministas inspiradoras, estaba Darmiyanti Muchtar (que tenía una pasión por la educación feminista para las mujeres pobres) que murió en 2015, así como Surastri Karma Trimurti (cofundadora de la República de Indonesia, la Primera Ministra de Trabajo y fundadora del Movimiento de Mujeres de Gerwani Indonesia) y Umi Sarjono (presidenta de esta organización). Desafortunadamente, Gerwani fue prohibido debido a sus vínculos con el Partido Comunista de Indonesia. Además, también sigo el trabajo de Nunuk Murniati, quien es teóloga y maestra feminista. Estas mujeres continúan inspirándome en mi trabajo por las personas marginadas, discriminadas y violadas. Me apasionan mucho los derechos de las minorías y defender a los más pobres de los pobres.

 

¿Existen suficientes protecciones y mecanismos de apoyo para las mujeres defensoras de derechos humanos en Indonesia?

Aún no. Aún falta una protección integral y mecanismos de protección suficientes para todas las defensoras. En Indonesia, el término defensora de los derechos humanos se menciona en la legislación desde 2014, específicamente dentro del Acuerdo Presidencial Número 18: Protección y Empoderamiento de Mujeres y Niños en el Conflicto Social. Hay dos políticas nacionales que se han creado para apoyar a las personas defensoras de derechos humanos en general, a saber: Reglamento de la Comisión Nacional Número 15/2015 y la nueva Norma Oficial y Reglamentada de Personas Defensoras de Derechos Humanos N° 6/2021. Las defensoras de los derechos humanos se mencionan en la nueva política, y Protection International proporcionó muchos aportes para este importante documento. Pero, por supuesto, debemos centrarnos en la implementación adecuada. Todavía tenemos que ver que estas políticas se materialicen de una manera que sea accesible y beneficiosa para todas las defensoras de derechos humanos. Necesitamos aumentar la conciencia y el apoyo a las mujeres defensoras de los derechos humanos a nivel nacional, específicamente dentro del gobierno.

A nivel regional, el nivel de la ASEAN, está la Comisión Intergubernamental de Derechos Humanos de la ASEAN(AICHR). La representante de Indonesia es una activista de derechos humanos y conoce las luchas de las defensoras de derechos humanos. Pero, en cuanto a la protección de personas DDH, todavía no hemos visto nada sustancial. Incluso para otras instituciones de derechos humanos como la Comisión de la ASEAN sobre La Promoción y Protección de los Derechos de la Mujer y el Niño (ACWC). En 2018, las y los representantes de Indonesia aún no conocían el término persona defensora de los derechos humanos (DDH). Habían aprendido sobre el concepto de persona DDH cuando discutimos con ellos por primera vez.

 

¿Cuál ha sido su momento de mayor orgullo hasta ahora trabajando para PI?

Mi momento de mayor orgullo es cuando organizamos la celebración de conmemoración de los 20 años de la Declaración de los Defensores de los Derechos Humanos en 2018. Invitamos y reunimos a mujeres defensoras de los derechos humanos de muchas partes diferentes de Indonesia. Que yo sepa, fue la primera vez que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos conmemoró el día. Al año siguiente, el 29 de noviembre de 2019, conmemoramos el Día de las Defensoras de los Derechos Humanos por primera vez en Indonesia junto con la Comisión Nacional de la Mujer (Komnas Perempuán), movimientos feministas y movimientos de derechos humanos, incluido el movimiento LGBTQI+. Durante 2020, escribí un informe paralelo para la CEDAW sobre la situación de las defensoras de derechos humanos en Indonesia (2012-2018). Hasta donde yo sé, esta fue la primera vez que se presentó un informe específicamente sobre la situación de las defensoras de derechos humanos en Indonesia.

Además, PI también sugirió que debíamos comenzar a trabajar más de cerca con la Comisión de Protección de la Infancia, teniendo en cuenta que había muchas personas DDH que trabajan en temas de derechos de la niñez, así como las niñas y niños que se convierten en personas DDH y en hijas e hijos de las personas DDH. Este año, en 2021, estamos firmando un Memorando de Entendimiento (MoU por sus siglas en inglés) para trabajar con la Comisión de Protección Infantil.

 

En su opinión, ¿cuáles han sido los cambios culturales más importantes relacionados con la igualdad de género y los derechos de las mujeres?

Cuando era estudiante y trabajaba para el movimiento feminista en 1988, no entendía completamente el feminismo. Todavía no conocía las duras realidades de la violencia doméstica o la violencia contra la mujer. Pero en un momento, una psicóloga amiga mía informó a nuestro grupo sobre una mujer que quemó a su esposo en respuesta a sus actos de violencia doméstica contra ella. Ella había estado sufriendo por su violencia durante diez años. Terminamos yendo a la corte y abogando por ella, tratando de explicar el significado de la violencia que había recibido y lo que significaba este caso para todas las demás mujeres que estaban siendo golpeadas en sus propios hogares. Fue la primera vez que se discutió la violencia doméstica con una perspectiva feminista en la esfera pública. Redactamos una carta de petición para que la gente la firmara y distribuimos prendedores rosas con forma de corazón como señal de solidaridad.

Con el tiempo, el movimiento feminista se ha vuelto más popular. O incluso refiriéndose a mujeres que ocupan puestos de liderazgo en la sociedad civil. Además, ahora tenemos la ley de violencia doméstica que se adoptó en 2004. También coconstruí una organización que trabaja con y para los problemas de los trabajadores domésticos en Indonesia. En la actualidad, muchas mujeres del movimiento abogan por tres proyectos de ley que criminalizan la violencia sexual, protegen a las trabajadoras domésticas y protegen a los pueblos indígenas. Hemos visto un gran progreso, pero todavía hay muchas barreras, incluidos grupos islámicos muy conservadores que quieren restringir la movilidad y los derechos de las mujeres, grupos antifeministas y corrupción corporativa y consumista.

 

¿En qué le repercute ser mujer en su labor diaria de protección de los derechos humanos?

El trabajo de derechos humanos, en general, sigue estando dominado por hombres. Todavía no hay suficientes mujeres involucradas en el trabajo de derechos humanos en temas ambientales, por ejemplo. Las mujeres suelen existir y trabajar en el movimiento de mujeres, lo cual es importante, pero hay más trabajo por hacer. De hecho, he observado que, a menudo, lo que se considera derechos humanos se limita a los derechos civiles y políticos. Aquí es donde debemos presionar desde adentro, asegurando la interseccionalidad en el movimiento y brindando un entorno más propicio para que podamos abordar muchos más problemas.

 

¿Qué consejo tiene para las mujeres jóvenes de Indonesia que son testigas de injusticias?

No te quedes callada cuando seas testigo o sientas opresión. Habla y encuentra una manera de lograr justicia para ti y, lo que es más importante, para y junto con otras personas que se encuentran en una situación desfavorable, que necesitan nuestra atención, que necesitan defensa y que necesitan ayuda para organizarse. Juntas podemos convertirnos en una fuerza más fuerte para transformar.

 

Con la vista puesta en el futuro, ¿qué le da esperanza?

Los jóvenes siempre me dan esperanza y optimismo. Hay un dicho del idioma indonesio que dice “crecimiento roto, cambio perdido” (patah tumbuh, hilang berganti), lo que significa que, si algo se rompe, entonces habrá crecimiento, y si hay pérdida significa que también hay cambio.