La defensa del territorio es una de las actividades que genera mayor riesgo en Colombia, tan solo durante el año 2013, 37 defensores de derechos humanos fueron asesinados, de ellos al menos el 30% estaba relacionado con el tema de restitución de tierra.

La mayoría de estos asesinatos son responsabilidad de grupos paramilitares, ahora denominados ejercito anti restitución de tierras que operan en zonas de alto valor estratégico para el desarrollo de mega proyectos económicos.

La comunidad campesina de ASOCAB es un ejemplo de lucha, resistencia y persistencia en la defensa de su territorio, su cultura y su identidad.

“No le pedimos al Estado nada más que un pedazo de tierra para trabajar. Para poder no solo sobrevivir, sino vivir tranquilos, con dignidad y en paz”. Miembro de la comunidad.

PI – PDCOL acompaña y apoya este proceso de resistencia y reconoce la legitimidad de sus demandas y sus luchas.