El día 21 de enero, una misión de observación de derechos humanos, de la que Protection International formaba parte, inició su viaje desde la cabecera departamental de Huehuetenango con destino a Ixquisís, San Mateo Ixtatán, con el fin de realizar un proceso de verificación sobre la situación de Derechos Humanos en la Microregión de Ixquisis.

Los miembros de la misión, organizaciones nacionales e internacionales, sufrieron intimidaciones y amenazas camino a Ixquisis, obligando a la misión a retirarse antes de llegar a la comunidad. Esta caravana estaba conformada y acompañada por diferentes organizaciones nacionales e internacionales como: ADH, UDEFEGUA, Asociación Civil El Observador, AFOPADI, ECAP, Broederlijk Delen, ACOGUATE y Protection International.

El propósito principal era verificar las circunstancias del asesinato del comunitario Sebastian ALONZO JUAN, acontecido el martes 17 de Enero, en el marco de una manifestación pacífica en contra del proyecto hidroeléctrico Pojom II de la empresa Promoción y Desarrollos Hídricos S.A. (PDHSA). Otros objetivos de la misión eran: Brindar solidaridad y apoyo a las comunidades de la Micro Región de Ixquisis en resistencia contra la construcción de la hidroeléctrica Pojom II, tras la represión sufrida el 17 de Enero de 2017 durante una manifestación pacífica. Recopilar testimonios de las graves violaciones a los derechos humanos perpetradas durante esta manifestación pacífica, así como los impactos en el medio ambiente y en la vida de las comunidades de la construcción del proyecto hidroeléctrico Pojom II. Recorrer el territorio para evitar el aislamiento de las comunidades de la Micro Región de Ixquisis, donde defensoras y defensores de derechos humanos están sufriendo amenazas, ataques directos, vigilancia, asesinatos, detenciones ilegales y criminalización por parte de la empresa PDH S.A.

A las 12. 45, mientras la caravana se dirigía hacia Ixquisis por la ruta de Nentón, en la comunidad de Yalanhuitz, los dos vehículos de la caravana (una camioneta y un carro) fueron parados por un grupo de personas (15 personas) que estaban bloqueando el camino. Pidieron 500 quetzales por cada vehículo para dejarles pasar. Los participantes de la caravana decidieron pagar para no incurrir en problemas, debido a que se estaba creando un clima de tensión fuerte, y cada vez se sumaban más comunitarios reclamando de forma violenta el pago.

El grupo de personas permaneció obstruyendo el camino pese a haber accedido, por seguridad de las y los integrantes de la caravana, a la extorsión. Los comunitarios presentes comenzaron a realizar llamadas. La tensión se volvió en una amenaza directa cuando el grupo amenazó con quemar el autobús si no daban la vuelta, y acusaron al carro de ser guerrilleros, exigiéndoles también de forma violenta que dieran la vuelta y se marcharan de la comunidad.

Estas personas que interrumpieron la caravana son, presuntamente, cercanas a la empresa hidroeléctrica que se encuentra construyendo el proyecto Pojom II en la Microregión de Ixquisis.

La caravana decidió retroceder y regresar hacia Yalambococh. En el tramo de camino entre Río Seco y Yalambococh se dió un nuevo incidente, mientras los vehículos de la caravana se encontraban parados analizando los hechos, un 1 pickup rojo, cargado de muebles, con a bordo 2 jóvenes y 1 adulto, se paró a la par del bus de la caravana, y empezaron a tomar fotos haciendo señales de desaprobación con la mano (verso pollice) y mirando fijamente a todas las personas que estaban al interior del autobús.

No es la primera vez que estos hechos se dan ante una caravana de verificación de derechos humanos a la Microregión de Ixquisis. El 7 de Abril de 2016 organizaciones Internacionales y Nacionales, así como las comunidades que defienden su territorio ante la construcción de la hidroeléctrica, fueron sujetos de amenazas y difamaciones por parte de la empresa y las comunidades vinculadas a la misma ante la realización de una caravana al territorio, provocando que el acompañamiento fuera reducido ante la posibilidad de posibles ataques por parte de estos grupos y tratando de paralizar de nuevo cualquier acercamiento a las comunidades que luchan por sus derechos.