LAS MUJERES QUE DEFIENDEN LOS DERECHOS HUMANOS - MARÍA MARTÍN

María Martín es abogada de formación y ha trabajado como consultora, investigadora, y asesora legal en instituciones de derechos humanos en Latinoamérica, principalmente en asuntos relacionados con la protección de los defensores de los derechos humanos de la mujer. María es también miembro de la unidad de Protection International, en áreas de formación e investigación.

Protection International habló con María acerca de los patrones de criminalización y cómo afecta específicamente a las mujeres que defienden los derechos humanos.

 

Protección internacional (PI): ¿Cómo decidió hacerse una WHRD (defensora de los derechos humanos de las mujeres)?

María Martín (MM): bueno, yo realmente no decidí hacerme una defensora de los derechos humanos. Defender los derechos humanos fue una vocación; Es una labor que siempre ha tenido un gran interés para mí y no puedo imaginarme haciendo ninguna otra cosa.

 

PI: ¿Cómo continúa motivada?

MM: las personas que se benefician de nuestro trabajo me mantienen motivadas y no estaría dispuesta a realizar esta labor sin las personas con las cuales trabajo. Sus sueños y energías se han vuelto particularmente esenciales en mi trabajo. También, en términos de activismo sostenible, he entendido la importancia de un buen y adecuado descanso para ayudarte a estar motivado. Cuando trabajas con amor y no con fatiga encuentras la manera de mantener tú trabajo adelante.
 

“Cuando trabajas con amor y no con fatiga encuentras la manera de mantener tú trabajo adelante.”

 

PI: ¿Qué es la criminalización?

MM: Para explicarlo en términos simples, es el uso del sistema criminal legal para tratar de persuadir u obstruir el trabajo de las personas que defienden los derechos humanos. Frecuentemente, ejemplo de criminalización son asociados con otros procesos como la estigmatización o la aplicación de sanciones administrativas contra los defensores de los derechos humanos. Sin embargo es importante ser capaz de distinguir la criminalización de manera diferente a los otros procesos.

 

PI: Entonces, ¿Podría usted explicar la diferencia entre criminalización y estigmatización?

MM: la estigmatización consiste en tratar de afectar la imagen actual de un defensor. Esto es frecuentemente relacionado con la criminalización porque puede ocurrir en conexión a procesos judiciales o a detenciones. Nuevamente la estigmatización también puede ser una consecuencia de la criminalización. Quiero decir una vez que los procedimientos criminales han comenzado, la imagen pública del defensor se verá afectada, lo cual es precisamente uno de los aspectos de esta criminalización.

 

PI: ¿cuáles son las prácticas más frecuentes en criminalización?

MM: Las prácticas más comunes en procesos de criminalización son procedimientos judiciales o investigaciones criminales en contra de los defensores. Pero podríamos siempre decir que los procesos de criminalización empiezan siempre antes de cualquier detención o investigación a través de la creación de normas legales que permiten a estas instancias de criminalización volverse una práctica común.
 
Significando esto que en ocasiones las reglas son implementadas para crear espacios entre el sistema de justicia y algunos factores específicos o para actuar en contra de los defensores. Uno de los ejemplos más conocidos sobre esto fue en Entebbe, Uganda, donde regulaciones restrictivas fueron implementadas en contra de cualquier trabajo relacionado con la defensa de los derechos humanos.

 

PI: ¿Qué piensa usted sobre el impacto de la criminalización sobre WHRDs?

MM: El sistema criminal es frecuentemente utilizado por el Estado para retrasar el trabajo de los defensores de los derechos humanos de las mujeres. Este impacto directo es aquel en el cual ellos no pueden hacer su trabajo, nunca más.

La criminalización no sólo tiene un fuerte impacto sobre la persona de la cual el sujeto y la cual enfrentan la detención, veredictos culpables o injustos procesos. Las organizaciones donde trabajan los WHRDs también son altamente afectadas, desde la criminalización de un solo defensor obstruye el trabajo de todos los defensores colaborando con ella. Adicionalmente, la sociedad civil local es también debilitada en esta movilización para defender los derechos humanos.

Las familias de las mujeres criminalizadas son también afectadas. La criminalización de las mujeres, tiende a tener un impacto mayor que en los hombres. Esto es por el rol de liderazgo que las mujeres generalmente desarrollan en la familia, proporcionando apoyo a sus hijos, padres y otros dependientes.

Para comparar esto con la criminalización de un activista hombre, normalmente el defensor hombre tiene una pareja que atiende a los hijos y los soporta durante el difícil proceso. En contraste, las mujeres defensoras son frecuentemente madres solteras y tienen que encarar por sí solas de responsabilidades familiares en adición a sus cargos criminales.
 

“La criminalización de las mujeres, tiende a tener un impacto mayor que en los hombres”

 

PI: ¿Qué puede hacer WHRDs para combatir la criminalización?

MM: yo creo que las mujeres defensoras primero deben conocer qué es la criminalización, y cómo reconocerla. Sólo así ellas pueden trabajar hacia una respuesta estratégica dentro del sistema judicial para prevenir que vuelva a ocurrir. En otras palabras, ellas pueden desarrollar respuestas estratégicas para condenar ataques dirigidos a las defensoras enmarcados en normas jurídicas incorrectas. Por otro lado, una vez que inicie un proceso de criminalización, los defensores también pueden tomar acciones para identificar y contrarrestar el impacto negativo en la criminalización tiene sobre sus trabajos, sus familias y la sociedad en general.

 

“Las mujeres defensoras primero deben conocer qué es la criminalización, y cómo reconocerla. Sólo así ellas pueden trabajar hacia una respuesta estratégica dentro del sistema judicial para prevenir que vuelva a ocurrir.”

 

Una de las situaciones que he visto como respuesta en contra de la criminalización, fue por una organización defensora de las mujeres en la ciudad de varillas en el norte de Guatemala. Donde las defensoras se enfrentaban a intervenciones militares y policivas. Las defensoras locales comenzaron a utilizar diferentes tácticas en orden de terminar con las normas de criminalización gubernamental en varillas.

Ellas lideraron protestas a gran escala y realizaron viajes a lugares remotos de la región para ser más visible, a la población nacional e internacional, un conflicto del que no se tenía gran conocimiento. A través de esas acciones las mujeres lograron programar este asunto en las agendas nacionales e internacionales. Esto últimamente ha generado suficiente presión política para detener estas acciones represivas por el Estado.

 

PI: ¿qué pueden hacer otras instancias para combatir la criminalización?

MM: Para otros actores, el primer paso es analizar acciones que serán tomadas por todas las partes interesadas para conocer qué es lo que está causando exactamente la criminalización y porque, y cuáles son las normas que permiten que esas prácticas se lleven a cabo; De igual forma para los gobiernos, ellos también pueden combatir la criminalización prohibiendo a los agentes de policía y a los funcionarios de los sistemas judiciales llevar a cabo normas y prácticas que favorezcan o permitan la criminalización de los defensores. Una manera de realizar esto podría ser implementada castigos en contra los agentes de policía que tengan detenidos a los defensor.
 
 
Traducción: Camilo Palacio

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