LAS MUJERES QUE DEFIENDEN LOS DERECHOS HUMANOS - REHANA HASHMI

Es peligroso ser mujer en Pakistán. Un informe de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán muestra los numerosos retos a los que se enfrentan las mujeres pakistaníes. Es aún más peligroso ser una mujer paquistaní que defiende los derechos humanos. Al ser objeto de amenazas de muerte y hostigamiento, una de estas mujeres, Rehana Hashmi, se vió obligada a esconderse.

Rehana es una defensora de los derechos humanos, habla en favor de los derechos humanos, especialmente los derechos de la mujer. Ella creó dos redes nacionales que centran su trabajo en torno a la defensa de los derechos de la mujer (La Red Nacional para Poner Fin a la Violencia contra la Mujer (EVAW) y las Hermanas Fideicomiso Pakistán).

Protección Internacional habla con Rehana sobre sus experiencias personales como defensora, la situación actual en Pakistán y su pensamiento sobre las redes de protección.

 

Protection International: ¿Por qué decidió convertirse en una mujer defensora de los derechos humanos?

Rehana Hashmi: Cuando tenía 8 años vi a mi padre alzando la voz contra la dictadura. Como resultado de ello fue detenido y encarcelado. Cuando él entró en la cárcel yo empecé a cuidar de mi familia y de la tienda que mi padre había abierto. A partir de ese momento mi infancia desapareció . El activismo de mi padre terminó allí, pero él había dejado plantada una semilla en mí. Cuando comencé la escuela me convertí en una activa defensora de los derechos humanos. Vi que las niñas no siempre eran capaces de continuar con su educación debido a las cargas familiares, así que empecé a recoger dinero en la clase para apoyar a estas chicas. Cuando el maestro tratase mal a alguien, yo levantaría mi voz.

______________________________________________________________________________________

“Las autoridades me dieron una opción: salir de la ciudad o ir a la cárcel.”

_______________________________________________________________________________________

 

Con el tiempo comencé a dirigí protestas estudiantiles, desde la victimización de Zulfikar Ali Bhutto a la persecución de los chiítas. Las autoridades me dieron una opción: salir de la ciudad o ir a la cárcel. Con sólo 17 años, salí de la ciudad.

 

PI: ¿Cuál es la situación actual de una defensora que trabaja en Pakistán?

RH: La situación se está deteriorando. Cada defensor de los derechos humanos (hombre y mujer) en Pakistán, está controlado y a menudo estos son asesinados. No hay medidas de seguridad o redes para proteger a los defensores de los derechos humanos. Peor aún, hay más protección para los agresores que para los defensores. Para los defensores, es muy difícil saber quién está de su lado y quién no. Los agresores pueden ser cualquier persona y en cualquier lugar.

Por ejemplo, debido a mi trabajo he recibido muchas amenazas. Estas amenazas constituyen llamadas telefónicas a mi domicilio e incluso persecuciones a mis hijas. Al principio no se me permitió registrar estas denuncias ante la policía. Cuando por fin pude registrar las quejas, con la ayuda de un ministro, la policía informo de la denuncia a los medios de comunicación, y estos rápidamente lo publicaron. Esto obligó a mi familia y a mí a ir a la clandestinidad, y finalmente, a dejar mi país.

 

PI: ¿Cree que su familia fue atacada porque usted es una mujer?

RH: Definitivamente sí. Las defensoras se enfrentan a más riesgos que los hombres. Los hombres pueden huir solos y luego volver. Cuando las mujeres defienden los derechos humanos, se puede observar como toda su familia se ve amenazada, al igual que mi familia más cercana también mi lejana familia fue blanco de amenazas. Después de cumplir 17 años de edad mi sobrino fue asesinado, mi propia familia me dijo que yo lo había puesto en riesgo. Mis amigos no cogían el teléfono cuando yo los llamaba. Esto es algo que puedo entender.

________________________________________________________________________________________

“Los amigos no cogían su teléfono cuando yo los llamaba. Esto es algo que puedo entender”.

________________________________________________________________________________________

 

PI: Ha fundado la Red Nacional contra la Violencia hacia la Mujer (EVAW). ¿Cree que este tipo de redes pueden ayudar a proteger a las defensoras?

RH: EVAW cabildea a nivel nacional. Hacemos trabajo de incidencia y como resultado hemos visto muchos proyectos de ley aprobados. Sin embargo, la implementación de estos proyectos de ley han tenido problemas. No existen mecanismos de protección para defensores de derechos humanos en Pakistán (hombres y mujeres), ni hay facilidades para la creación de redes de protección. En cuanto a las redes internacionales, pueden ayudar a proteger a las defensoras, pero por el momento la asistencia suele llegar demasiado tarde. El tiempo es vital en estas situaciones. Los hombres se benefician más de las redes internacionales que las mujeres, porque las mujeres tienen a sus niños y no pueden abandonarlos. ¿Qué madre podría hacer una cosa así?

Es por esto que la comunidad internacional debe alzar su voz más alta y apoyar a las redes locales. Las redes de protección internacional deben tener más en cuenta la diferencia de género. Sin el apoyo adecuado, las defensoras están desapareciendo. Las mujeres están a la vanguardia cuando se trata de desarrollo de una comunidad.

 

PI: ¿Siente usted que las defensoras reciben reconocimiento por parte de defensores de derechos humanos de sexo masculino en las redes “mixtas” (hombres y mujeres)?

RH: Sí, yo siempre he sentido que hay un ambiente de apoyo en estas redes. Los defensores de los derechos humanos varones definitivamente han reconocido mis derechos como mujer. Por ejemplo, a finales del ’90 establecí una coalición con la sociedad civil de 3.500 miembros. Esta coalición fue en una provincia dominada por hombres conservadores. Fui elegida por tres veces como presidente de esta red dominada por los hombres. Sin embargo, estas redes también se enfrentan a los mismos problemas cuando se trata de la protección.

 

PI: ¿Qué tipo de apoyo o protección usted necesita?

RH: En primer lugar necesito protección física. De esta manera, puedo ir a lugares y puedo ir a dormir sin el temor a ser asesinada. En segundo lugar, es la protección de mi familia. Si ellos no pueden llegar a usted van a hacer daño a sus familiares.

 

PI: ¿Tiene algún consejo para las defensoras jóvenes que están luchando contra las amenazas basadas en el género y que luchan por ser reconocidas como defensoras?

RH: Seguir una formación en materia de protección y seguridad. Crear una red de protección local. Esto es lo que voy a hacer ahora a través de mi propia red. Además que sean solidarias entre ellas. Que sean conscientes de las amenazas. Que no arriesguen su vida cuando piensan que puede haber peligro. Los actos heroicos pueden ponerlas tanto a ellas como a sus familias en situaciones de graves amenazas. La lección que he aprendido: el apoyo internacional o nacional podría no llegar a tiempo, por lo que es necesario desde el principio apoyarse en su propia red local y personal.

 

PI: ¿Te gustaría volver a Pakistán?

RH: Me muero por volver. Mi tiempo en el extranjero me ha fortalecido y ya no puedo esperar más para volver al trabajo. El trabajo es mi salvavidas. Lo amo y no puedo vivir sin él.

 

________________________________________________________________________________________

“El trabajo es mi salvavidas. No puedo vivir sin él”.

________________________________________________________________________________________

 

 

Para más de información:

Sue Diaz, “Standing with Our Sisters- The life and work of Rehana Hashmi of Pakistan”, Women Peacemakers Program, Univerity of San Diego: 2013

Profile Innovating Peace: Rehana Hashmi. Advisor Sisters Trust Pakistan

 

Traducción: José Vicente Carro Cabaniñas

 

Mantente en contacto

Suscríbete a nuestro boletín

Difunde nuestra palabra